Motherhood

nota apegoHace un par de días vengo pensando en esto. Porqué elijo llenarle la cara de besos (mientras mi marido me pide que “por favor” pare) o porqué elijo pasarlo a mi cama a las 6 de la mañana. Tuve dudas, fantasías y miedos. ¿Estaré haciendo bien? ¿Estaré criando mal a mi hijo? ¿Puede hacer mal tanto amor?

Mamá siempre me dice, que este es el momento de darle mucho amor y contención. Que no hay “mal-crianza” por acostarlo en mi cama, por abrazarlo o besarlo muchas veces al día. Está bien, una madre es alguien que nos habla desde su propio prisma. Yo necesitaba estar segura de estar haciendo las cosas “bien”. Por eso me puse a investigar de qué se trata esto de la crianza con apego o “attachment parentting”.

La crianza con apego es la corriente que se basa en los pilares de la teoría del apego, del psiquiatra John Bowlby. La teoría afirma que un vínculo emocional fuerte entre padre/madre e hijo durante la primera infancia, motiva el desarrollo de una personalidad fuerte y segura. Un “apego seguro” tendrá efectos a largo plazo, durante la niñez, adolescencia y adultez. Tales efectos comprenden el desarrollo de vínculos fuertes y sanos con un otro, independencia, seguridad y madurez.

La “Attachment Parenting International” (API) promueve la crianza con apego a través de 8 metas (no son metas estrictas, es como un concepto general, a conseguir por los padres):

1. Lazos afectivos desde el nacimiento. El famoso “birth bonding”, el vínculo emocional temprano.
2. Alimentación con amor y respeto.
3. Ser receptivos al llanto como lenguaje del bebé. Respuesta sensible a sus necesidades desde que nace.
4. Mucho contacto materno, el mayor tiempo posible. Desde la respiración hasta el tacto.
5. Propiciar las condiciones para un sueño seguro (física y emocionalmente).
6. Propicio del cuidado cariñoso constante.
7. Dejar los manuales de lado y confiar en el instinto materno.
8. Búsqueda del equilibrio entre la vida personal y familiar. A este equilibrio se suma la participación del padre en los cuidados del bebé.

William Sears (el pediatra que desarrolló la noción de “crianza con apego”) no sostiene reglas o metas estrictas para lograr esto. Los padres pueden y deben tener márgenes de creatividad durante el proceso de crianza, siempre y cuando los vínculos emocionales que se desarrollen sean fuertes, constantes y seguros.

Miradas cómplices, besos que dejan un cachete húmedo y colorado, canciones susurradas al oído. Un abrazo que no termina y una siesta de a dos. Hoy, no tengo miedo de equivocarme. Guardo el manual en el cajón y sigo mi instinto.

Más besos, por favor.

Hasta el próximo post!


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