destacada / Motherhood

image1 (8)Este es mi segundo día del niño como mamá, pero el primero que me hace pensar un poco en todo lo que a la niñez refiere y al tipo de educación que le quiero dar a mi hija, porque se va haciendo más grande y tengo que empezar a formarla de a poquito. Además, arranqué este blog de maternidad  hace tres meses y estar rodeada de tantas opciones para regalar y diferentes propuestas de consumo, me remontó automáticamente a mi infancia y a recordar cómo se vivía en mi casa ese día tan esperado por todos los chicos.

Mi madre nunca le dio extrema importancia ni relevancia a este tipo de fechas, según ella “fechas comerciales”, aunque siempre recibíamos regalos porque éramos niños. Pero ella solía tener la costumbre de regalarnos cosas para compartir. En vez de hacernos un regalo a cada uno, éramos varios hermanos, nos regalaba juegos de mesa o películas VHS originales de Disney, pero siempre para disfrutarlos y usar entre todos los hermanos. En el momento no era lo que más me gustaba, esperaba la última Barbie o el juguete de moda que salía en las publicidades de tv.

Hoy, con el tiempo, me doy cuenta que ella nos dio el mejor legado, a través de sus regalos nos enseñaba el valor del compartir y del jugar entre hermanos y en familia. Ella nos ofrecía más experiencias que objetos materiales. ¡Siempre! Y la verdad que esos son los recuerdos más lindos que yo tengo de mi infancia. Hoy, siendo madre, intento hacer eso con Trini, darle una niñez colmada de momentos lindos más que un cúmulo de objetos materiales. En definitiva, lo que nos queda en los recuerdos cuando vamos creciendo son los momentos vividos. Esos momentos mágicos como, salir a tomar un cafecito con tu papá, que te lleven a dar una vuelta a caballo, a la calesita, o un lindo paseo.

Si bien hoy cambiaron mucho los tipos de crianza y también hay que acomodarse un poco a la situación actual, me parece que es lindo quedarse con recuerdos de nuestra niñez que nos hicieron felices y tratar de repetirlos con nuestros hijos. Desde que fui mamá, y más ahora que Trini empieza a salir a la vida, tengo la oportunidad de revivir mi infancia ¡y recordar cosas lindísimas! Siendo mamá, muchas veces, vuelvo a ser niña con mi hija y eso me encanta. Y ahí mismo, entre el disfrute y la nostalgia, le regalo tiempo, momentos y experiencias. El legado más importante que le podemos dejar a nuestros hijos.


Comentarios

  1. ¿Que mas nos puedes explicar?, ha sido Genial encontrar mas informacion sobre este tema.

    Saludos

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