destacada / Motherhood

Hoy quiero contarles mi experiencia del paso de Trini de la cuna a la cama.

Muchas de ustedes me preguntaron hace cuánto Trini duerme en cama, cómo fue la transición y si la cosa anduvo bien.
Sinceramente, no soy de seguir muchos manuales. Soy bastante intuitiva en mi maternidad, por eso trato de compartir experiencias y no predicar en absoluto. Creo que eso es lo divertido y lindo de estos medios. Cuando tengo dudas, además de informarme, leo otras experiencias y algunas me ayudan mucho. Lógicamente, después hago lo que puedo.

En una de nuestras primeras visitas al pediatra post neo, él me dijo algo que me quedó grabado a fuego: “el instinto materno es el más sabio”, y creo que es tal cual. Nadie mejor que una sabe lo que es bueno para su hijo, y cuál es el momento oportuno para cada decisión a tomar.

Cuando la pasé a Trini a la cama (tenía un año y medio), mucha gente me decía que era muy chiquita. Yo sentía que era lo mejor. Para esa época, ella ya intentaba pasar una pierna del otro lado de su cuna. Me daba terror que se caiga, asique decidí probar con la cama (es la que ven en la foto). Como no tenía baranda, inclinaba un poco el colchón para el lado de la pared (con una almohada abajo), y del otro lado ponía la wawita para que la contenga un poco. Con el tiempo tomé confianza, le puse el colchón recto y solo seguimos con la wawita como hasta hoy.
Si se levanta por la noche, no se baja, llora o nos llama medio dormida hasta que la buscamos. Y a la mañana siguiente, SI se baja sola y viene a buscarnos. Así nos manejamos y venimos muy bien.
Un bártulo menos en el cuarto y más lugar para tirarnos con ella cuando la hacemos dormir. Además, es clave para cuando se quedan invitados. Les cedemos con gusto la cama de Trini, y ella feliz aprovecha para hacer colecho con sus papás toda la noche.

Las camitas tipo Montessori son ideales para empezar, porque directamente están en el piso (@algobonitook tiene unas muy lindas). También hay muchas ideas en @pinterest para hacerlas uno mismo con un poco de maña, o encargar a un carpintero piola.

En mi caso este no fue un issue, pero si lo fue sacarla de mi cuarto. Me sentí lista recién al año. Y así es, lo que para una es un mundo para otra no lo es y viceversa. Ninguna es mejor que otra, todas somos distintas y todas igual de reales. ¡Hasta mañana mamás!


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *