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whatsapp-image-2016-10-05-at-12-57-00-amViajar en avión es una cosa. Hacerlo con chicos, otra muy diferente. Muchas variables entran en juego: el tipo de vuelo (con o sin escala), si viajas de día o de noche, la aerolínea, los asientos y su ubicación dentro de la geografía interna del avión (adelante, en el medio o atrás, en los asientos del medio o del costado) y también un poco de suerte (si te toca una tripulación amable y con ganas de ayudarte o no). En fin! Viajar en avión con chicos no es fácil, por eso hoy te damos 10 claves para que tu próxima experiencia sea más amena y, porqué no, divertida!

UNO. VOLAR ES SEGURO Y DIVERTIDO.

Es bueno empezar a transmitirles desde chiquitos que volar es una experiencia segura y divertida! Con Juan imitábamos los aviones con las manos y él ya asociaba el “viajar en avión” con un nivel más lúdico que lo conectaba con el juego y la diversión. Jugar a imitar el ruido del avión con la boca, como así también darles avioncitos de juguete. Cuando son más grandes, podés explicarles un poco más sobre los aviones y la tripulación, historias o cuentos de viajes aéreos, etc. Dicen que el juego por “imitación de roles” es una buena forma de tratar con los chicos que tienen miedo a volar en avión. Jugar a ser una azafata o piloto!

UNO. SIMPLIFICÁ.

Viajar en avión no es como salir de casa para ir a lo de una amiga o hacer trámites en la calle. El bolso del bebé tiene que tener lo mínimo e indispensable. La primera vez que viajé en avión con el bebé, llevé de todo. Cargue el carry-on con millones de cosas. Una vez que estaba arriba, me quería matar. No podía encontrar las cosas por la cantidad que eran, además de desordenarse todo más fácil. Un buen consejo es armar como “compartimentos” dentro del bolso o carry-on del bebé. Porque muchas veces vas a tener que buscar las cosas a oscuras. Saber que del lado izquierdo están los pañales y toallitas y del otro lado la muda de ropa. Guardar las cosas en bolsitas de tela también es otra opción para no tener todo mezclado.

DOS. SU OBJETO, JUGUETE U OSITO DE APEGO.

Vas a querer llevarle todos los juguetes que crees que van a sacarte de “apuros” o tranquilizarlo en situaciones de llantos y berrinches. Con luces, sonidos, música, colores! Lleva algunos, pero no olvides de cargar su objeto (mi sobrina siempre necesitaba tener una media en su mano), juguete u osito de apego. Juan lo tiene a Buba, que siempre nos acompaña a todas partes. Es bueno que algo los haga sentir “como en casa” y les de esa seguridad y tranquilidad que muchas veces pierden viajando en avión.

TRES. VIAJAR DE NOCHE.

Clave, clave, clave! A la hora de viajar con bebés y chicos en avión, es muy importante que saquen tramos de noche, lo cual es mucho más fácil que viajar de día. De noche, ellos hacen “la noche” y tenés altas probabilidades que duerma casi todo el viaje. Eso me pasó a mí cuando viajé de noche a Estados Unidos con Juan. Fue un placer porque durmió todo el tramo! Cuando viajé a San Pablo, fueron menos horas y así y todo fue una pesadilla, porque viajé de día!

CUATRO. LA ALMOHADA, MI GRAN ALIADA.

Las aerolíneas no venden asientos para los bebés menores de 2 años. Por eso es clave que lleves algo donde puedas apoyar al bebé. Si tenés suerte, podes pedir un cambio de asiento con otro pasajero y dejar un asiento libre entre tu marido y vos para poner una almohada y que el bebé se acueste ahí. Eso hice yo hace un par de meses y me funcionó muchísimo.

CINCO. QUÉ TANTO SE PUEDE LOGRAR CON EL CHECK-IN ONLINE?

Cuando sacas el pasaje, la aerolínea resuelve ubicarte donde hay doble mascarilla, que por lo general es en el medio. Es por eso que no vas a poder lograr mucho con el check-in online. Lo mejor es, cuando haces el check-in en el aeropuerto, pedir que te den una ubicación lo más cómoda posible. Hasta los 2 años, los chicos comparten asiento con los padres. Y pagan un porcentaje de la tarifa, que varía depende de la aerolínea. A partir de esa edad, ya tienen que viajar en su propio asiento.

SEIS. LA COMIDA DEL AVIÓN.

Cuando el bebé tiene menos de dos años y no tiene su asiento/pasaje propio, no te dan comida (la comida que se ofrece habitualmente en bandejas). La verdad que es algo que todavía me cuesta creer, porque aparte uno paga un porcentaje, pero así y todo no contemplan la comida de los niños. Algunas aerolíneas están un poco más preparadas que otras y tienen las famosas comiditas “Gerber” o “Nestlé” para chicos. Son un placer! De todas formas, el consejo es el siguiente: lleven esas mismas comiditas (que acá en Buenos Aires las podés conseguir en farmacias y supermercados, en sus versiones dulces y saladas) para no llevarse ningún fiasco!

SIETE. LA CLAVE DE LA SUCCIÓN EN LOS DESPEGUES Y ATERRIZAJES.

La succión es clave. A través de un chupete, una mamadera (mucho cuidado con los bebés que son de vomitar más) o la lactancia materna. De esta forma, evitas que se les tapen los oídos y sufran.

OCHO. MEDICAMENTOS, LECHE EN POLVO Y MUDAS DE ROPA.

Hace unos meses, una amiga se subió a un avión con su beba de casi 1 año y no llevo sus medicamentos indispensables. Le agarró fiebre a ella y a la beba. Increíble, pero cierto. Parece obvio, pero en el momento del caos de armado de valijas y todo, uno pierde un poco la cabeza! Compren bolsitas Ziploc y metan todos los medicamentos claves del bebé!

Leche en polvo en los famosos compartimentos. Ya hablamos de este mega invento que nos ha salvado a muchas. Los compartimentos de leche en polvo son lo más porque podés trasladar leche en polvo sin que pase nada y encima con las cantidades armadas para la mamadera. Un placer, sobre todo para viajar en avión!

Mudas de ropa. Indispensable! También le sumé un pijama cómodo y calentito. Cuando llegó el momento se lo puse y durmió bárbaro. Está bueno respetarle algunas rutinas dentro del avión para que se relaje y tenga un buen viaje.

NUEVE. VIAJE SIN EL PADRE: EL PEMISO EN EL AEROPUERTO!

Sabías del placer que tiene este servicio?! Si tenés que viajar sola con tu bebé y organizaste el viaje de un día para el otro, en el aeropuerto gestionan permisos que son válidos para un sólo viaje y cuestan alrededor de $600. Pero te saca de apuros y es una buena opción!

DIEZ. ENTREGATE!

Hace un par de meses, una madre con experiencia en viajes y vuelos nos dio uno de sus mejores consejos. “Entregate”, dijo. Una palabra, un concepto, muy simple. Pero muy difícil ponerlo en práctica! Viajar en avión con chicos puede llegar a convertirse en una de las situaciones más estresantes, por eso es clave poder mentalizarse y “entregarse” a la situación. Sí, no vas a poder viajar relajada ni tampoco dormir todo el viaje, escuchar música, ver una película entera o comer sin que te tiren la bebida. Vas a sentarte para volver a pararte a los segundos, vas a ir y venir, poner y sacar el carry on, luchar con el peso del bebé y con las situaciones “extremas” que puedas vivir (vómitos, pañales, tu ropa enchastrada, la comida, etc.), pero lo vas a vivir de otra manera si te entregas a todo eso y lo aceptas!

Si pueden y si las circunstancias se los permite: viajen, viajen y viajeeeen! Con 1 bebé, con 2, con 3, con los que sea! Todo, todo se puede! Buen viaje para todos!!! Hasta el próximo post!

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